Tipografía para tu web

La elección de una buena tipografía es muy importante para mejorar la experiencia del usuario en un sitio web. Algunas de las mejores fuentes son la Helvética y la Verdana, ya que, a parte de estar diseñadas para formato digital, está demostrado que facilitan la lectura y la comprensión de personas con dislexia

TIMES NEW ROMAN

Una tipografía pensada para periódicos

La Times New Roman tiene más de 80 años de historia: el diseñador Stanley Morison fué quien la creó a pedido del diario The Times, que le solicitó una letra más moderna.

La Times New Roman diseñada por Morison se estrenaría en el periódico inglés en 1932.

Es un tipo de letra con serifa (pequeños adornos en los extremos de las líneas de las letras) y sigue el modelo de otro tipo del siglo XVI, la Plantin-Moretus.

Según un artículo de la web de la Biblioteca Pública de Nueva York, el diario probó el tipo de letra antes de usarlo.

La nueva tipografía estaba pensada expresamente para periódicos: funcionaba muy bien en tamaños pequeños y columnas compactas, al ser más estrecha y necesitar menos interlineado.

Acabó siendo uno de los diseños más exitosos de la historia: The Times usó este tipo de letra durante los siguientes 40 años sin apenas cambios en este tipo.

ARIAL

La tipografía Arial es, sin duda, una fuente tipográfica que no pasa desapercibida.

En el año de 1982 Robin Nicholas y Patricia Saunders trabajaron para Monotype Imaging una fuente tipográfica cuya función sería adaptarse a la impresión.

Nada más y nada menos que para la impresora láser de IBM. Clasificada como Neo Grotesque, originalmente su nombre fue Sonoran San Serif.

No fue sino hasta 1992 cuando Microsoft decidió rebautizarla bajo su nombre actual que formaría parte del sistema operativo Windows 3.1…

Desde entonces ha estado presente en todas las versiones posteriores de Windows y se ha utilizado en casi todos los equipos y en todas las aplicaciones de texto imaginables.

Como fuente tipográfica, Arial es uno de los diseños más utilizados de los últimos tiempos gracias a que cuenta con características específicas que la hacen más accesible y se ha convertido en un elemento básico para el contenido textual.

HELVÉTICA

Están los que la aman y los que la odian: Helvetica es una de las fuentes más utilizadas del mundo, tanto en el ámbito publicitario y editorial como en la señalización urbana. ¿Cuál es la razón de su éxito y su difusión tan generalizada, y cómo ha cambiado a lo largo de los años?

En este artículo empezaremos por su invención, allá por 1957, para recorrer las etapas que la llevaron, a través de los distintos rediseños, a convertirse en la tipografía favorita de muchas marcas internacionales.

Los orígenes de la fuente Helvetica

Como bien sugiere su propio nombre, Helvetica nació en Suiza, cuando Eduard Hoffmann, director de la fundición Haas de Münchenstein, decidió encargar la creación de una nueva fuente al diseñador autónomo Max Alfons Miedinger. La intención de Hoffmann era contrarrestar el éxito de Akzidenz Grotesk, la fuente lanzada por la competencia, la fundición H. Berthold AG.

Así fue como en 1957 Miedinger propuso un nuevo set de caracteres, bautizándolo con el nombre Neue Haas Grotesk. Se trataba de una fuente sans serif (sin gracias) de diseño lineal, esencial y elegante que, precisamente por la ausencia de adornos, resultaba muy legible.